jueves, 11 de febrero de 2010

Un párrafo fluido garantiza una novela de éxito

Un átomo es al Universo como un párrafo es a la novela. La estructura del Mundo se repite una y otra vez en cada creación del ser humano porque el escritor no hace más que recrear lo que intuye o lo que ve.

Por un párrafo se comienza a escribir una novela y la suma concatenada de párrafos completan un texto por eso dentro de una novela nada puede sobrar, ni nada puede faltar, ni siquiera un párrafo.

Definición de párrafo

Un párrafo se puede definir como una concatenación de oraciones hilvanadas entre si que en su conjunto completan una idea.

Las oraciones se pueden definir como un conjunto de palabras organizadas de manera que cobran sentido y significado.

Pudiéramos decir también que una oración es una idea y un párrafo es una suma de ideas que apoyadas entre si completan otra idea.

Los párrafos deben de estar relacionados

Como todo elemento está relacionado dentro del Universo, los párrafos están relacionados dentro de una novela.

De menor a mayor se va repitiendo la misma estructura o sea, las oraciones completan los párrafos, los párrafos los capítulos y los capítulos la novela. Todos de manera relacionada entre si.

En la medida en que esta concatenación de elementos fluya, fluirá la narración dentro de un texto.

¿A qué se llama fluidez del texto?

A la facilidad con que se pasa de una idea a otra dentro del cuerpo de una novela.

Sin embargo aunque un lector pueda percibir que las ideas vienen y van con una suavidad tal que parece música, detrás está el arduo trabajo de un escritor.

Lograr concatenar los párrafos de manera fluida es parte del oficio de un escritor y para lograrlo se ha de escribir mucho y desechar mucho de lo escrito.

¿Cómo lograr que un texto sea fluido?

Un escritor debe de tener buen ritmo interno para colocar las palabras según su sonoridad y lograr una cadencia dentro del texto que sea agradable al que lee.

Colocar dos palabras agudas dentro de una misma oración desentona la frase, generalmente las palabras agudas se colocan al final de la oración para que cierren la idea con fuerza.

Las palabras llanas y esdrújulas se reparten dentro de las oraciones según la sensibilidad del escritor para crear con ellas diferentes tonalidades del lenguaje que amenicen una lectura.

Cuidado con los adjetivos

Los adjetivos cualifican a los objetos y en muchas ocasiones son tan obvios que al colocarlos dentro de una frase ridiculizan el texto.

Es más conveniente sugerir las cualidades del objeto que plasmarlo de forma explícita, de esta manera se eleva el nivel poético del texto.

Los textos plagados de adjetivos recuerdan las composiciones de los niños de primer grado que en la escuela aprenden a concatenar las palabras y crear frases.

Párrafo unidad básica

El párrafo como unidad básica de un texto debe de contener todas estas reglas de la sonoridad del lenguaje.

Redactar un párrafo perfecto y fluido garantizará que la continuación del texto sea perfecta y fluida, lo que sin dudas determinará que el texto sea interesante para el lector.

Signos de puntuación dentro del párrafo

Las pausas determinadas por los signos de puntuación dentro de una frase o un párrafo también ayudan a crear la sonoridad deseada por el escritor.

Sin embargo los signos de puntuación luego de ser aprendidos como regla básica en la escuela, luego deben ser colocados según el criterio íntimo del creador.

Cada escritor tiene su propio ritmo que va mas allá de las reglas de puntuación, por ejemplo en la literatura contemporánea existen textos que carecen de signos de puntuación.

Sin embargo, cuando el autor decide no colocar signos de puntuación, las palabras deben de estar perfectamente colocadas para que el lector pueda poner sus pausas propias y entender el texto.

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