martes, 9 de marzo de 2010

Novela por entrega

Como hoy en día la televisión vende anuncios a través de los capítulos diarios de una telenovela, en el Siglo XIX los periódicos garantizaban sus ventas publicando día a día los capítulos de una novela.

Este sistema de publicación condicionó la estructura de la novela clásica que conocemos hoy en día e hizo del novelista un artista capaz de cautivar al lector para que siguiera una larga historia.

Escritores por entrega

Las novelas que hoy conocemos de Alejandro Dumas, Víctor Hugo y muchos otros novelistas de aquellos tiempos, fueron escritas con la prisa de la entrega y publicadas capítulo a capítulo en los diarios europeos.

A este sistema se le llamó novela por entrega y a través del mismo se dio a conocer toda la novelística del siglo XIX que hoy en día llega nuestras manos en forma de volúmenes extensos.

Este sistema retó a los escritores de la época a elaborar cuidadosamente el suspenso al final de cada capítulo para dejar enganchado al lector de manera tal que al día siguiente corriera a comprar el periódico con tal de seguir la historia hasta el final.

La urgencia de la entrega condicionó el oficio

La prisa por entregar el capítulo diario hizo que el novelista adquiriera el oficio a través de la práctica de la escritura.

No se trataba de escribir por placer, el artista escribía para sobrevivir gracias a los pagos del dueño del diario donde estuviese publicando.

No obstante a pesar de la prisa, a pesar de sus novelas estaban hechas para complacer, debemos tener en cuenta que no estaban escritas para todos, porque quedaban fuera quienes no sabían leer o quienes no tenían con qué comprar el periódico.

Ellos escribían para la nobleza y la burguesía, castas sociales que poseían educación y tenían interés en las artes.

El escritor contemporáneo

El novelista de hoy en día no trabaja para la entrega de un capítulo diario, aunque los que poseen contratos de las editoriales grandes trabajan con la prisa de entregar una novela completa en una fecha determinada.

Sin embargo los novelistas que escriben sus primeras novelas y aún no tienen contratos jugosos y demandantes, suelen demorarse mucho tiempo en concluir una obra.

Cierto que algunas novelas demandan del escritor el tener que investigar y eso lleva tiempo, pero lo que más golpea al principiante es que debe tener otro oficio para sobrevivir.

¿Cómo lograr superar los obstáculos?

Es recomendable que todo escritor que se sienta estancada su obra por las complicaciones de la cotidianidad se busque un buen lector.

Este lector debe de ser alguien que por supuesto le guste leer y demande al escritor principiante para que le entregue un nuevo capítulo.

Debe de ser un amigo paciente o algún familiar o amante capaz de tener gusto por la lectura y que lejos de sentirse un esclavo del escritor, se sienta un verdugo exigente.

¿Buscarse otro escritor?

Sería ideal que el lector-verdugo fuese otro escritor con deseos de ayudar y dar ánimos, pero es difícil encontrarlo porque la mayoría de los escritores viven para su obra.

También pudiera ser ideal que ese lector exigente fuera un investigador literario o profesor o crítico de las letras porque con su conocimiento y buena voluntad pudiera ayudar mucho al principiante.

Sin embargo, de no tener la suerte de encontrar a alguien con estas características, basta con encontrar a una persona con quien el escritor pueda comentar o discutir el capítulo escrito, alguien que le pregunte cuándo le enviará lo próximo.

Conclusiones

Todo escritor principiante debe de tener su lector-verdugo que le exija nuevo material para leer, de esta forma se sentirá obligado a escribir para entregar.

Sin embargo, el principiante debe buscar a este lector demandante con mucho cuidado porque debe de ser alguien que le de ánimos no alguien que le mate su impulso de creación a través de una crítica irresponsable.

3 comentarios:

Teresa Dovalpage dijo...

Muy buena idea, la de buscarse un lector-amigo-crítico-verdugo...todo en uno. Sobre las novelas por entrega, a veces me pregunto cuán arriesgado o divertido sería usar una plataforma como ésta, un blog, para ir poniendo una novela por capítulo, o "blopítulos", a consideración de los lectores... o quizá con enlace a redes sociales como Facebook. Ante todo, ¿la leería la gente? ¿Compraría el libro una vez que se decidiera un editor, o el propio autor, a publicarlo en papel? ¿Sería una buena estrategia de mercado hacer eso? Tengo muchas preguntas y ninguna respuesta...ahí te dejo con food for thougth...

Carmen Duarte dijo...

Ay, Teresa...a mi me encantaría publicar una blog-novela...tal vez tu idea sea la inspiración que me falta!.

changuily dijo...

Carmen me gusta mucho tu articulo.
Me encanta escribir, lo disfruto mucho. Lo que encuentro dificil es tener que arreglar y mejorar lo que uno escribe. Escribi un cuento y se lo ensene a una amiga, me dio algunos consejos y no he vuelto al cuento. No es facil la perfeccion.
Quizas una de las razones por la cual me gusta escribir es porque no lo tomo tan en serio como la musica.

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